Rosa Quintana pide a Bruselas que no criminalice a la flota pesquera con la instalación de cámaras de videovigilancia a bordo

25 de Marzo de 2021
La conselleira del Mar mantuvo un encuentro por videoconferencia con la directora general de Asuntos Marítimos y Pesca de la Comisión Europea, Charlina Vitcheva
  • Así se lo trasladó a la directora general de Asuntos Marítimos y Pesca de la Comisión Europea en un encuentro por videoconferencia para tratar los principales asuntos de interés del sector marítimo-pesquero gallego
  • Asegura que este tipo de decisiones alejan al sector de las instituciones pues demuestran la falta de conocimiento de su realidad con normas excesivas que complican en gran medida su labor
  • La titular de Mar demanda mejoras en el proyecto de reglamento europeo de control de la pesca durante los debates entre la Comisión Europea, la Eurocámara y el Consejo Europeo
  • Galicia incide en la necesidad de conseguir un acuerdo sobre las cuotas pesqueras entre la Comisión Europea y el Reino Unido para dar seguridad jurídica y estabilidad al sector teniendo en cuenta los aspectos socioeconómicos
  • El Ejecutivo gallego pide que el fondo de compensación del brexit atienda también el impacto indirecto en la flota así como el incremento de sus recursos hasta los 1.000 millones de euros pudiendo emplear incluso cuantías no ejecutadas del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca

   

La conselleira del Mar, Rosa Quintana, mantuvo hoy un encuentro por videoconferencia con la directora general de Asuntos Marítimos y Pesca (DG MARE) de la Comisión Europea, Charlina Vitcheva, en el que le expuso los principales asuntos de interés del sector marítimo-pesquero gallego y le trasladó que considera disparatada la pretensión del Ejecutivo comunitario de hacer obligatoria la instalación de cámaras de videovigilancia a bordo de la flota europea por entender que se trata de una medida que criminaliza al sector.

La representante del Gobierno gallego, que estuvo acompañada por tres miembros del grupo de trabajo del Consejo Gallego de Pesca sobre el brexit, le describió la realidad de la flota artesanal gallega y le advirtió de que este tipo de decisiones adoptadas por Bruselas, que generan rechazo en el sector, alejan a los profesionales de la pesca de las instituciones pues demuestran falta de conocimiento de su realidad y complican en gran medida su labor diaria. Ese es el motivo, precisamente, de que el sector pesquero gallego tenga convocadas para mañana varias protestas en contra de los planes en materia de control de las instituciones comunitarias.

Rosa Quintana abordó durante el encuentro distintas cuestiones que generan malestar y preocupación entre el sector pesquero gallego en relación con la modificación del reglamento europeo de control de la pesca, pues incluye medidas que se pretenden aplicar al conjunto de la flota como la videovigilancia a bordo -que incluso puede chocar con la intimidad del trabajo a bordo y con la protección de datos de los marineros-, la geolocalización de los buques o la notificación digital de las capturas antes de la llegada a puerto.

En lo referente a la videovigilancia a bordo, la conselleira incluso recordó que tanto la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo como otros actores del sector son más partidarios de que esta medida sea voluntaria -con un sistema de incentivos para su instalación- u obligatoria como sanción para aquellos que cometan alguna infracción grave de la normativa pesquera, unas opciones que tendrían una mayor aceptación en el sector.

La titular de Mar le insistió a la responsable del Ejecutivo comunitario en que este tipo de medidas son negativas para la bajura gallega pues suponen mayor burocracia y no implican una mejora en el control de su actividad. Es el caso de la geolocalización de las embarcaciones de menos de 12 metros de eslora, sobre la que Galicia defendió en todo momento la exclusión de la bajura de esa obligatoriedad puesto que el dispositivo supone un coste importante para la flota y se trata de embarcaciones perfectamente controladas al encontrarse cerca de la costa.

Otro de los aspectos que Galicia considera negativos de la propuesta de reglamento de control es el deber de registrar digitalmente las declaraciones de capturas en las embarcaciones de menos de 12 metros antes de su llegada a puerto. Esta exigencia, incidió la conselleira del Mar, afectaría a muchas embarcaciones que realizan mareas inferiores a 24 horas y también al marisqueo, en muchos casos con un único tripulante a bordo, lo que complica su operatividad y supone mayor burocracia duplicando la notificación previa al desembarque.

Ante esta situación y el malestar generado en el conjunto del sector pesquero gallego y, de manera especial, en la flota artesanal, la representante del Ejecutivo gallego demandó mejoras durante el proceso de negociación en el marco de los trílogos -Comisión Europea, Eurocámara y Consejo Europeo- para diseñar un reglamento de control más adaptado a la realidad de la flota y que no criminalice al sector.

Brexit
El encuentro entre Rosa Quintana y Charlina Vitcheva también sirvió para analizar la situación derivada del brexit y la negociación de las posibilidades de captura en aguas compartidas con el Reino Unido. En este sentido, la titular de Mar incidió en la necesidad de que se consiga un acuerdo entre las partes para dar seguridad jurídica y estabilidad a la flota así como la importancia de tener en cuenta los aspectos sociales y económicos en la fijación de las posibilidades de captura, tal y como establece la Política Pesquera Común (PPC).

La representante de la Xunta expuso que ceñir el acuerdo exclusivamente a las recomendaciones científicas supondría un mal precedente y abogó por avanzar en las negociaciones de cara a 2026 blindando el mantenimiento del statu quo en cuanto a las pesqueras, consiguiendo el acceso a las aguas británicas a cambio de la entrada de los productos del Reino Unido en el mercado europeo.

Precisamente, otro de los asuntos abordados en la reunión fue el fondo de reserva de ajuste del brexit, sobre el que Galicia defiende la inclusión de compensaciones a los efectos indirectos en la pesca incorporando aspectos como el impacto en aguas de terceros países o internacionales así como la menor rentabilidad asociada a las dificultades para generar intercambios. Esta situación se debe a la cesión del 25% de las cuotas europeas al Reino Unido hasta 2026 a cambio del acceso a aguas británicas durante solo cinco años y medio en el marco del acuerdo sobre el brexit.

La comunidad también defiende que se amplíen los recursos del fondo destinado al sector pesquero desde los 600 millones de euros hasta los 1.000 millones y que se puedan incorporar los fondos no empleados del actual Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) así como que su vigencia llegue, como mínimo, hasta 2026.

Por último, la conselleira del Mar le trasladó a Charlina Vitcheva la importancia de que en la estrategia de la Unión Europea sobre diversidad para 2030 reconozca el papel del sector pesquero como elemento de sostenibilidad y conservación de los mares así como la importancia de los aspectos sociales y económicos de la pesca y su papel en la puesta a disposición de la ciudadanía de alimentos de calidad.