Galicia traslada al Estado su apoyo y lealtad en la demanda a Bruselas de medidas económicas para el complejo mar-industria ante la crisis del coronavirus

27 de Marzo de 2020
La conselleira del Mar envió una carta al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación ante las negociaciones con la Comisión Europea sobre el COVID-19
Galicia traslada al Estado su apoyo y lealtad en la demanda a Bruselas de medidas económicas para el complejo mar-industria ante la crisis del coronavirus
  • La Xunta considera insuficiente e ineficaz la primera propuesta de la Comisión Europea para apoyar al sector y demanda una respuesta efectiva de la Unión Europea a una actividad que suministra alimento de calidad
  • El Gobierno gallego ve recogidas sus demandas en las que el Estado remitió al Ejecutivo comunitario pero incide en la urgencia de modificar el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca para poder emplear de forma directa los recursos disponibles o no utilizados hasta el momento
  • La titular de Mar defiende esa reforma inmediata del FEMP para que puedan acogerse a las medidas de la paralización temporal de la actividad todos los afectados por la crisis del coronavirus, como las distintas modalidades del marisqueo a pie y otros colectivos vinculados a esta actividad

La conselleira del Mar, Rosa Quintana, envió hoy una carta al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en la que le traslada su apoyo y la máxima lealtad de Galicia en la negociación con Bruselas con el objetivo de establecer mecanismos europeos de ayuda para el sector marítimo-pesquero y la cadena mar-industria ante la crisis generada por el coronavirus. La titular de Mar destaca que las demandas trasladadas por España al Ejecutivo comunitario coinciden en buena medida con las transmitidas por la Xunta al Estado, por lo que le ofrece su colaboración para obtener un resultado satisfactorio para el conjunto del sector pesquero.

La representante del Ejecutivo gallego recuerda que la primera propuesta de medidas hecha por la Comisión Europea era insuficiente e ineficaz, por lo que solicita una respuesta efectiva de la Unión Europea en defensa de un sector fundamental para suministrar alimentos de calidad a la ciudadanía en estos difíciles momentos.

En esta línea, la conselleira del Mar apoya al ministro -como ya le trasladó en la videoconferencia mantenida el jueves de la semana pasada- en la necesidad de modificar el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) con el objetivo de que permita emplear de forma directa los fondos disponibles y no utilizados hasta el momento. Esa reforma contribuiría a optimizar el aprovechamiento de los recursos y a no menoscabar las cuentas públicas del Estado y de las comunidades autónomas, centradas actualmente en las medidas de emergencia en la salud pública y en las políticas sociales ante el incidente del coronavirus.

Rosa Quintana también le señala al Gobierno central un matiz para que, en el marco del FEMP, se introduzcan cambios de manera inmediata para que puedan acogerse a las medidas de paralización temporal de la actividad todos los colectivos afectados, lo que incluiría a todas las modalidades de marisqueo a pie y otros grupos de profesionales relacionados directamente con la actividad y especialmente afectados por la crisis del COVID-19.

Medidas adicionales

Las medidas trasladadas al ministro en la misiva refuerzan las ya comentadas por la conselleira del Mar en la videoconferencia mantenida la semana pasada, en la que le expuso la necesidad de estas y de otras medidas de apoyo al sector marítimo-pesquero como beneficios fiscales para las empresas del sector o la rebaja de los índices o módulos aplicables a las actividades pesquera, marisquera y acuícola. A esto se añade la petición de una bonificación del 100% en las cuotas de la Seguridad Social mientras esté en vigor el estado de alarma, considerándose como cotizado el tiempo que dure esta situación.

El Ejecutivo gallego también había expuesto la importancia de habilitar otros mecanismos como líneas de crédito que permitan la reposición o reparación de los daños causados por la declaración del estado de alarma. Entre los casos a cubrir estarían, entre otros, los productos del mar deteriorados por la falta de demanda o la imposibilidad de retirada y puesta en el mercado, la restauración de zonas de marisqueo dañadas o con menor producción por la ausencia de actividad o la pérdida de ingresos por tasas de las entidades gestoras de centros de primera venta de productos del mar.

Todas estas medidas de apoyo, incidió Rosa Quintana, deben salir fundamentalmente del FEMP y deben incluir como beneficiaria a toda la cadena mar-industria (conserveras, sector del congelado, depuradoras o cocederos) como afectada por la paralización de la actividad. De hecho, puso como ejemplo la peculiar situación que se vive en el marisqueo y en las empresas depuradoras vinculadas a él, con una demanda muy baja de marisco por el cierre de los locales de hostelería y las dificultades que encuentran para colocar un producto al  que es difícil darle salida más allá del mercado en fresco.