La Xunta muestra a los profesionales del marisqueo de Noia y de la Ría de Arousa su disposición a financiar una parada temporal de su actividad

24 de Octubre de 2023

Alfonso Villares señala que para el Ejecutivo gallego es fundamental que este sector funcione y que, en años atípicos como es el presente, habrá que tomar decisiones pero siempre de forma dialogada y en base al conocimiento

 

  • El nuevo fondo europeo Fempa abre la puerta a que los mariscadores a pie se sumen a los barcos y reciban por fin ayudas, pero antes el Gobierno central tiene que aprobar el Real Decreto con la regulación de los paros definitivos y temporales

El conselleiro do Mar, Alfonso Villares, acudió hoy a Noia para atender las demandas de los profesionales del sector marisquero después de un irregular inicio de campaña. Acompañado por la directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro, Susana Rodríguez, y el delegado territorial de la Xunta en A Coruña, Gonzalo Trenor, en el encuentro celebrado en la sede de la cofradía de pescadores noiesa el titular de Mar dialogó con los representantes del sector con el fin de conocer in situ su problemática y articular las medidas que contribuyan a paliar su situación. Con el mismo objetivo, el director xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, Antonio Basanta, también se reunió en Santiago con la asociación de Rañeiros de Arousa y varias cofradías de las dos bandas de la ría.

El mensaje que se le trasladó al sector fue claro: por parte de la Xunta existe la disposición de financiar una parada temporal de la actividad, pero que antes es necesario atender las condiciones que marca la entrada en vigor del nuevo Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (Fempa), que abre la puerta a que no sólo las embarcaciones, también el marisqueo a pie, pueda contar con estas ayudas.  

Sin embargo, en la actualidad se está esperando a que el Gobierno central publique el Real Decreto que regule las paradas definitivas y temporales que actualizará las cuantías de parada por armador y tripulante, y también incluirá ya a los mariscadores a pie, para verificar que se puedan cumplir los condicionantes que trae el reglamento para poder acceder la estos apoyos. De confirmarse que se cumplan estos requisitos reglamentarios y de hacer la tramitación se encargará la Dirección Xeral de Pesca.

Por su parte, a la Dirección Xeral de Desenvolvemento Pesqueiro y a las jefaturas territoriales le corresponderá la propia regulación de la actividad marisquera, felicitando los trámites de verificación y testificación del estado biológico de los recursos y de las posibilidades de recuperación del recurso.   

La situación del marisqueo en las rías gallegas preocupa y ocupa al conselleiro, para quién es fundamental reunirse con los afectados y continuar así el trabajo y los encuentros realizados por las direcciones generales y las jefaturas territoriales. En un año que, reconoce, no fue propicio para el crecimiento de los moluscos, apostó por tomar las medidas que sean necesarias con el fin de recuperar la productividad y que partan del diálogo, del consenso y el aval científico.

Alfonso Villares señaló que para la Xunta de Galicia y la Consellería do Mar es fundamental que el sector funcione y, en años atípicos como es el presente, habrá que tomar decisiones pero siempre de forma dialogada y en base al conocimiento.

Trabajos para recuperar la productividad

En el período marcado por el anterior Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) la cofradía de Noia recibió más del 3 millones de las ayudas a proyectos para la mejora de sus bancos marisqueros. En esta zona los muestreos de los bancos ya anticipaban el alta mortandad, especialmente en el pasado invierno y, más recientemente, unas tasas de crecimiento muy bajas. Sin embargo, la alta tasa de reclutamiento, la más alta para este molusco que se haya registrado nunca, anticipa que la producción de esta especie se podría recuperar en 2024, hecho por el que se piensa ahora en resguardar esta cría.

En cuanto a la Ría de Arousa, se aprobaron, entre 2017 y 2023, un total de 95 proyectos de conservación y restauración por un importe de casi 4 millones de euros, lo que permitió realizar enmiendas del sustrato mediante arados y aporte de áridos sobre un total de 2,6 millones de m2 y sembrar mas de 52 millones de unidades de almeja.

El objetivo es continuar trabajando para que estas dos zonas eminentemente marisqueras de Galicia regresen a los niveles de productividad y sostenibilidad que las hicieron relevantes en Galicia, España y toda Europa, concluyó el conselleiro do Mar en su visita a Noia. 

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