Galicia defiende una tramitación más simple y ágil de los fondos europeos para aumentar la ejecución y el acceso a ellos del sector marítimo-pesquero

18 de Enero de 2022

La secretaria general técnica respondió a una pregunta sobre el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca en la Comisión 8ª de Pesca y Marisqueo

Galicia defiende una tramitación más simple y ágil de los fondos europeos para aumentar la ejecución y el acceso a ellos del sector marítimo-pesquero
  • El Ejecutivo gallego expone las dificultades existentes por la superposición de las normativas europea, estatal y autonómica no solo relativas al FEMP sino también a la concesión de ayudas y a la tramitación administrativa
  • La secretaria general técnica de la Consellería del Mar recuerda que se trata de una legislación compleja, confusa y mismo incoherente que deriva en un retraso generalizado de la tramitación
  • La Xunta recuerda que entre los potenciales beneficiarios de los fondos marítimo-pesqueros no se encuentran las mariscadoras a pie a título individual ni las empresas que realizan la primera venta de los productos del mar
  • La comunidad ve injustificada la incompatibilidad en el uso de fondos de diferente origen, al ser excluyentes, y aboga por una mayor coherencia entre los plazos temporales administrativos y presupuestarios con los biológicos y operativos del sector
  • Silvia Cortiñas subraya que Galicia lleva trabajando desde la aprobación del actual FEMP para agilizar y simplificar su tramitación y realizó distintas gestiones ante las instituciones europeas para que el futuro Fempa sea más simple, ágil y acorde a la realidad de los distintos eslabones de la cadena mar-industria gallega

La secretaria general técnica de la Consellería del Mar, Silvia Cortiñas, expuso hoy en la Comisión 8ª de Pesca y Marisqueo del Parlamento las dificultades de tramitación que implica el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) que complican su ejecución y dificultan el acceso a los fondos de sus potenciales beneficiarios. La representante del Ejecutivo gallego incidió en que ya se logró avanzar en algunos aspectos, pero que aún es preciso trabajar en su simplificación toda vez que las complicaciones para su ejecución son dobles al tener que compaginar acciones para impulsar la actividad con el equilibrio ambiental.

Silvia Cortiñas recordó que el fondo ya tardó en echar a andar por la demora en la publicación del reglamento que lo rige así como por el retraso en la aprobación tanto del programa operativo de España como de los criterios de selección de los proyectos, lo que hizo que no comenzara su utilización hasta 2016, dos años después de su teórica entrada en vigor.

La secretaria general técnica subrayó que la ejecución del fondo se topa con numerosos problemas, como las dificultades para agilizar los trámites fruto de la superposición de las normativas europea, estatal y autonómica, no solo relativa al FEMP sino también a la concesión de subvenciones y ayudas y a la tramitación administrativa. Esta situación, incidió, se debe al cumplimiento de una normativa compleja, confusa y mismo incoherente que obliga en algunos casos a que los solicitantes de ayudas precisen hasta ocho documentos distintos de cuatro organismos o administraciones diferentes.

La representante de la Consellería del Mar destacó que esa cadena de deberes superpuestos deriva en un retraso generalizado de la tramitación y en dificultades serias de ejecución de los fondos dentro del período anual establecido, lo que deriva en la complejidad de gestión inicial y resolución de las solicitudes, en la dificultad de ejecución material por parte del beneficiario y en los problemas para la comprobación y pago por parte del órgano gestor en tan corto espacio de tiempo.

Silvia Cortiñas también apuntó a la falta de claridad en distintos términos aplicables a la concesión de las ayudas que obligan a realizar consultas constantes a la Comisión Europea y que mismo han clarificado interpretaciones diferentes del mismo asunto que hacen variar el objeto y alcance de los aspectos subvencionables. En este sentido, destacó aspectos como la limitación impuesta por Bruselas al aumento de la capacidad pesquera de los buques, una interpretación que se aplica a muchas propuestas de mejoras a bordo de los pesqueros para aumentar la calidad de vida de los marineros y que limita en buena medida a concesión de ayudas en este ámbito a pesar de no implicar un mayor esfuerzo pesquero.

La secretaria general técnica hizo referencia además a la ausencia de potenciales beneficiarios del FEMP cómo pueden ser las mariscadoras a pie a título individual, para adquirir equipaciones personales como neoprenos o herramientas, o el veto para las empresas de más de 250 trabajadores o 50 millones de euros de facturación, que podrían ejercer de locomotoras del sector en aspectos como la I +D +i o la Responsabilidad Social Corporativa. A ellos añadió la exclusión como posibles beneficiarios de ayudas de las empresas comercializadoras, lo que hace que firmas dedicadas a la primera venta se vean imposibilitadas o limitadas a recibir el apoyo de fondos europeos.

Incompatibilidades

La representante de la Consellería del Mar también citó los obstáculos y las trabas existentes por la incompatibilidad en el uso de fondos europeos de diverso origen, lo que impide financiar diferentes partes de un proyecto con fondos diferentes sin que estos sean excluyentes entre sí. De hecho, subrayó, esa sinergia entre diversos ámbitos productivos o comerciales -como es el caso de los productos alimentarios- fomentaría el concurso de mayor número de productores y la obtención de sinergias entre sí.

Otra de las dificultades existentes en la actualidad es la dificultad para realizar adelantos de fondos sobre el pago final, fundamental para aquellos promotores con importantes problemas de liquidez o generación de gastos de financiación derivados de la inversión, lo que lleva a que se registre un importante número de solicitantes que desisten. Silvia Cortiñas añadió otros problemas como la falta de conexión y coherencia entre los plazos temporales administrativos y presupuestarios con los biológicos y operativos del sector.

Ante esta situación, Galicia lleva trabajando desde la aprobación del actual FEMP para simplificar y agilizar la tramitación en aquellos aspectos más perjudiciales para el acceso del sector a los fondos y realizó numerosas aportaciones a las instituciones europeas con el objetivo de que el futuro Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (Fempa) sea más simple, ágil y acorde a la realidad de todos los eslabones de la cadena mar-industria de Galicia.

En este sentido, la secretaria general técnica destacó que la labor desarrollada por Galicia desde la aprobación del FEMP contribuyó a mejorar su aplicabilidad con la consecución de mejoras como la retirada de las embarcaciones de artes menores de las flotas consideradas en desequilibrio, una correcta definición del término “innovación” en el cultivo de los recursos marinos, una aplicación más acomodada del concepto “aumento de la capacidad pesquera del buque” o la inclusión de colectivos o segmentos de actividad, como el marisqueo a pie, en la posibilidad de acceso a ayudas durante la alerta sanitaria por la covid-19, entre otras.